LAS CÁMARAS DE GAS

 

El método más eficiente en el exterminio de seres humanos fue la muerte por gaseamiento. Las SS se sirvieron del ácido cianhídrico, Zyklon B, el cual, en un espacio herméticamente cerrado, se evaporaba a la temperatura del cuerpo, provocando en muy poco tiempo la muerte por asfixia.

Los primeros intentos de gaseamiento tuvieron lugar en septiembre de 1941 en las celdas de arresto del bloque 11 en el campo principal de Auschwitz. Más tarde, el depósito de cadáveres junto al Crematorio I se utilizó como cámara de gas. Debido al rendimiento limitado del Crematorio I y a la imposibilidad de mantenerlo totalmente en secreto, las SS se trasladaron en 1942 a Birkenau, donde transformaron dos granjas situadas en un bosque en cámaras de gas. Los cadáveres eran transportados en ferrocariles de vía estrecha a las fosas, que se encontraban a unos cuantos cientos de metros. Allí eran soterrados; sin embargo en otoño de 1942 los cadáveres fueron desenterrados y quemados.

Dado que esas instalaciones provisionales tampoco eran suficientes, se empezaron a construir en julio de 1942 las cuatro grandes "fábricas de la muerte" que fueron puestas en funcionamiento entre marzo y junio de 1943. Los propios presos fueron obligados a construir esos lugares de exterminio.

Allí todas las fases del proceso de exterminio se encontraban centralizadas disponiendo de todos los medios técnicos necesarios. Cada unidad estaba equipada de cuartos en los que los presos debían desnudarse, de cámaras de gas, así como de hornos crematorios para incinerar a los muertos.

Auschwitz I- Campo central

Instalaciones de exterminio

en funcionamiento

Crematorio I

Cámara de gas, tres hornos para 340 cadáveres

desde principios de 1942 hasta la primavera de 1943

Auschwitz II-
Birkenau

Instalaciones de exterminio

en funcionamiento

Búnker I

dos cámaras de gas para 800 personas, cuartos para desnudarse, fosas comunes

1942

Búnker II

cuatro cámaras de gas para 1200 personas, cuartos para desnudarse, fosas de incineración

1942; reformado en la primavera de 1944 y usado como reserva durante el día

Crematorio II

Cámara de gas subterránea para un máximo de 3000 personas; cinco hornos para 1.440 cadáveres al día

marzo de 1943 hasta noviembre de 1944

Crematorio III

Cámara de gas subterránea para un máximo de 3000 personas; cinco hornos para 1.440 cadáveres al día

junio de 1943 hasta noviembre de 1944

Crematorio IV

4 cámaras de gas para aproximadamente 3000 personas, dos hornos para 768 cadáveres al día

a partir de marzo de 1943; destruido el 7 de octubre de 1944 por los presos

Crematorio V

4 cámaras de gas para aproximadamente 3000 personas, dos hornos para 768 cadáveres al día

abril de 1943 hasta noviembre de 1944

Técnicamente era posible quemar diariamente en los crematorios a 4.756 cadáveres. Sin embargo sólo se trataba de una cifra teórica, en la que también se incluía el tiempo necesario para el mantenimiento y la limpieza de los hornos. De hecho, en los Crematorios II y III fueron quemados hasta 5000 cadáveres, en los Crematorios IV y V hasta 3000 cadáveres a diario. Cuando se sobrepasaba la capacidad de los crematorios, los cadáveres eran quemados en hogueras al aire libre. En el verano de 1944, durante la deportación de los judíos húngaros, las SS volvieron a poner en funcionamiento el búnker II. En aquella época era posible asesinar y quemar hasta 24.000 personas a diario.

Las cenizas de los muertos servían de abono para los campos, para el drenaje de pantanos o simplemente eran vertidas en los ríos o estanques de las cercanías.