PREÁMBULO DE LA ASOCIACIÓN AUSTRIACA DEL CAMPO DE AUSCHWITZ


PREÁMBULO DE LA
ASOCIACIÓN AUSTRIACA DEL
CAMPO DE AUSCHWITZ

 

¿Qué pretendemos con la reconstrucción de la historia de Auschwitz, es decir la reproducción de una exposición en Internet? ¿Qué significado, qué importancia puede tener Auschwitz en la autopista de la información?
El World Wide Web hasta el momento sigue siendo incontrolable y de ahí que constituye un importante medio de información para los neonazis, los revisionistas y el terror de los derechistas. Los usuarios pueden acceder así a todo tipo de datos técnicos para la construcción de bombas o manifestar su apoyo en llamamientos a favor de la desestabilización de la Democracia. "Auschwitz - objetivo final: el exterminio" fue una importante exposición; por ello no es más que consecuente que esta temática en Internet represente un hito en la discusión sobre el Tercer Reich y la política de exterminio nacionalsocialista en los medios de comunicación. Internet no debería limitarse a usuarios revisionistas; los historiadores y los supervivientes de los Campos de Concentración no deberían quedarse atrás, sino explotar las ventajas técnicas y mediáticas que ofrece el ordenador en la confrontación con el pasado y el trabajo pedagógico resultante.

Hoy en día Auschwitz muy a menudo se considera parte del pasado, sin incidencias en el momento actual, dado que cada vez quedan menos testigos de entonces y porque también nosotros tenemos nuestros propios problemas.
Sin embargo, muchos de estos problemas sólo encontrarán solución si somos capaces de enfrentarnos responsablemente al pasado. El resurgimiento de tendencias de la derecha y de la extrema derecha en la política, economía, sociedad y cultura en Europa y en el mundo entero no ha surgido de la nada. Bert Brecht, tras la caída del "Imperio milenario" (N.d.T.: Denominación irónica del Tercer Reich) afirmó: "El seno del que surgió, sigue siendo fértil", a sabiendas de que los hechos del pasado todavía no han llegado a su fin. Y por eso hoy en día es preciso confrontarse permanentemente con la propia historia, tan trágica, para poder identificar a tiempo toda política antidemocrática, antiracional y antiemancipadora - y para prevenir este tipo de política. Si a la muerte de al menos un millón y medio de europeos en Auschwitz - en su gran mayoría judíos y gitanos, pero también aquellos cuya opinión política y social difería - hay que atribuirle algún sentido 50 años después, entonces tendremos que entenderlo como una señal de aviso. Sabiendo lo que ocurrió en Auschwitz, hechos que incluso han sido negados conscientemente en el terreno político o al menos han sido minimizados, ya nadie podrá ignorar lo que ocurriría, si la democracia fuese destruida y los seres humanos fueran estigmatizados, marginados y perseguidos.

Auschwitz significa un peligro permanente para todos nosotros. Para que la Historia no vuelva a repetirse, es necesario enfrentarse a Auschwitz - entendiendo a Auschwitz como el crimen más horrendo cometido por la Humanidad. Sólo aquellos que se enfrentan con una actitud consciente y responsable al pasado, pueden confiar en un futuro consciente y positivo. La exposición "Auschwitz - objetivo final: el exterminio" ha asumido esa responsabilidad y por ello queremos expresar nuestra gratitud a los organizadores.

Con la esperanza de que el recuerdo siga vivo, aun cuando ya no haya supervivientes del pasado, la generación de las víctimas de los campos de concentración pone la responsabilidad en manos de aquellos que no sufrieron la experiencia de Auschwitz. Sin esa experiencia inmediata de aquellos que sufrieron y sobrevivieron el campo de concentración, es decir sin esa experiencia sensual, emocional y también puramente física, también se puede informar, retar el desprecio de los hombres y comprometerse con la democracia.

Con los últimos supervivientes la Historia pierde su autenticidad, pero no su significado. Quizás sea posible superar el pesimismo de Ingeborg Bachmann que dijo: "La Historia enseña, pero no tiene alumnos." Auschwitz fue un infierno para los supervivientes, sin embargo Auschwitz fue un lugar real, con hombres que torturaron y asesinaron y con hombres torturados y asesinados. Lo mismo sigue ocurriendo hoy en día en otras circunstancias, sin embargo no se ha vuelto a repetir lo ocurrido en Auschwitz: el asesinato en masa burocráticamente planificado y llevado a cabo por un gobierno, por un estado. Auschwitz forma parte de nuestra Historia y por ello sigue presente. El mayor honor que las generaciones posteriores podemos rendir a los muertos es luchar con la cabeza bien alta contra todos aquellos fenómenos que hicieron posible Auschwitz: racismo, xenofobia, desprecio a grupos minoritarios, misoginia, antisemitismo, indiferencia, la busca de un Führer: Ésta es la historia que nos relata Auschwitz. No se trata simplemente de un lugar con este nombre, sino de una ideología muy determinada. Auschwitz también está presente cuando alguien grita "Extranjeros fuera". Auschwitz es una realidad que sobrepasa los hechos, que se ha convertido en un símbolo, por eso es tan importante - para cada uno de nosotros. Nos queda la esperanza de que Auschwitz, a través de Internet, se dé a conocer y que deje sus huellas en los lectores de esta exposición. Para que finalmente la Historia sí tenga sus alumnos."

 

Mag. Susanne Kowarc
Comité Internacional de Auschwitz
Asociación austriaca del Campo de Auschwitz