

El comando se denominaba "Kanada", porque Canadá simbolizaba un país de riqueza y bienestar para los presos.
El régimen nacionalsocialista se enriquecía a costa de los condenados a muerte. Hasta otoño de 1944 se fundieron 2000 kilos de oro extraído de los dientes de los asesinados. El régimen nacionalsocialista también se apropió de piedras preciosas, de grandes cantidades de dinero y de otros objetos de valor. Las tropas de vigilancia de las SS no desaprovechaban esta ocasión para enriquecerse; por lo contrario los presos tenían que "procurar" si no querían sucumbir a las circunstancias.
Los miembros del comando de trabajo "Kanada", que clasificaban los objetos, llevaban clandestinamente, exponiéndose a un gran peligro, objetos de valor al campo, que cambiaban por alimentos, ropa, zapatos, alcohol y tabaco, que a su vez los empleados civiles y las SS habían traído clandestinamente al campo. Esto se llamaba "procurar".
Se trataba de un secreto a voces: sólo podía sobrevivir durante algún tiempo aquél que "procuraba". Quién, gracias a la función que desempeñaba, disfrutaba de una cierta libertad de movimiento, hacía lo humanamente posible para conseguir formar parte de este negocio de intercambio, llamado "Kanada".
