LA SELECCIÓN (página 2)

 
En muchas casos llegaban a Auschwitz familias enteras. Después de bajarse de los trenes eran separados en la selección, que ya tenía lugar en la rampa, sin tener en cuenta ni parentescos ni relaciones personales de otra índole. Hasta 1944 muy pocos de los presos sabían realmente lo que significaba ese procedimiento.

Los médicos del campo eran nombrados "expertos", consistiendo su tarea en seleccionar de entre los presos que acababan de llegar en los transportes a aquéllos capacitados para trabajar. En un procedimiento rápido, la así llamada "selección", es decir los presos recién llegados desfilaban delante de estos médicos, se decidía si estaban o no capacitados para trabajar.

En una de las filas sólo se encontraban los hombres y mujeres capacitados para trabajar. En la otra, personas que en la mayoría de los casos eran cargadas en camiones, se encontraban "los no-capacitados para trabajar", mujeres con hijos, ancianos, enfermos y débiles, aquéllos que no querían abandonar a sus parientes o también aquéllos que, en el bullicio de los transportes que abarcaban a varios centenares de personas, se habían equivocado de fila.

La selección en el campo obedecía a un esquema organizado, a través del cual eran separadas las personas "sobrantes" de la mano de obra, para ser seguidamente aniquiladas. La primera selección se llevaba a cabo en la rampa. Aquéllos que no eran gaseados de inmediato, eran sometidos más tarde a otras selecciones o bien en los barracones abarrotados o en las secciones de la enfermería de los presos o en los campos externos..

Los presos, uno tras otro, tenían que presentarse delante de los médicos de las SS, para someterse a la selección supervisada por el comandante del campo. A continuación eran registrados los números de los presos condenados a la cámara de gas, para que ninguno de ellos pudiera escapar. Esos presos eran enviados a un barracón vacío, donde permanecían de dos a tres días antes de acabar en las cámaras de gas.

Los médicos de las SS condenaban a muerte a los presos físicamente débiles (los así llamados "musulmanes"), además a los presos que sufrían úlceras, sarna o excoriaciones en alguna de sus extremidades. Muchas veces también se encontraban personas sanas entre los condenados a muerte. Era un sistema de selección totalmente arbitrario.