LA RESISTENCIA,
ESPONTÁNEA E INDIVIDUAL


 
La resistencia espontánea e individual se manifestaba de diversas maneras. Una de ellas consistía en que los presos-funcionarios llevaran clandestinamente alimentos, medicamentos y otros objetos de primera necesidad al campo para ayudar a los presos que se encontraban en peores condiciones.

Los presos que trabajaban en la rampa aconsejaban a los recién llegados diciéndoles cómo debían comportarse para poder sobrevivir. A uno de los presos que se ocupaba de la ropa de los hombres de las SS enfermos, se le ocurrió infectar los cuellos de sus uniformes con piojos portadores del tifus exantemático. Algunos de estos hombres de las SS enfermaron y murieron a consecuencia de esta enfermedad.

Había muy pocos casos de resistencia directa: por ejemplo a una presa francesa se lo ocurrió devolver los golpes a un kapo que la había golpeado. Naturalmente este acto le costó la vida. Todo intento de escapar de la pasividad era castigado inmediatamente, de forma severa y visible para todos.