LA RESISTENCIA ORGANIZADA

 
Aquellos presos que sentían la necesidad y estaban dispuestos a crear una resistencia, no lo hacían de forma individualizada, porque una persona sola no tenía casi ninguna posibilidad. En el campo de concentración se formaban grupos por nacionalidades, o bien por opiniones políticas similares. Había que cumplir con dos condiciones imprescindibles para poder formar la resistencia, a decir, ocupar los puestos importantes con personas de confianza y un servicio de información de los presos que funcionara bien. El trabajo ilegal se centraba en la ayuda a la fuga y la planificación de las revueltas armadas.

Ernst Burger desempeñó un papel importante en el grupo de resistencia austriaco.

Una de las mayores revueltas, quizás la mayor de todas, tuvo lugar el 7 de octubre de 1944, en el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau. Los presos de dos Comandos Especiales de los crematorios (más de 400 judíos principalmente húngaros y griegos) volaron el Crematorio IV, atacaron a los vigilantes de las SS, con granadas fabricadas por ellos mismos, e intentaron huir.
La revuelta fue abatida por las SS y todos los involucrados fueron fusilados. Aunque las SS perdieron sólo a tres de sus hombres, el crematorio quedó inutilizable.

Un grupo de jóvenes mujeres judías, que realizaban trabajos forzados en la fábrica de municiones "Union" en Auschwitz, lograron suministrar clandestinamente, durante medio año y bajo condiciones muy difíciles, pólvora a la organización de la resistencia. La pólvora era entregada a un miembro de la resistencia que trabajaba en el almacén de ropas, que a su vez la entregaba al "Comando Especial". Con esa pólvora los presos del Comando Especial llevaron a cabo la revuelta.

Tras exhaustivas investigaciones, la Sección Política del campo de Auschwitz descubrió que la pólvora procedía de la fábrica Union. Las cuatro mujeres involucradas fueron torturadas durante varios días, sin embargo no traicionaron a los miembros de la organización clandestina. Fueron ahorcadas el 6 de enero de 1945, tres semanas antes de la liberación del campo de Auschwitz. Estos fueron los últimos ahorcamientos llevados a cabo antes de la liberación por los soldados del Ejército soviético.