AUSCHWITZ
es la personificación del crimen más atroz en
la historia de la Humanidad, un crimen completamente
documentado. Auschwitz representa el lugar en donde se
llevó a cabo un genocidio planificado y organizado
hasta los más mínimos detalles. Las
víctimas no fueron enterradas, sino calcinadas. Sus
cenizas fueron esparcidas sobre los campos
colindantes.
En Auschwitz
murieron al menos un millón y medio de víctimas
inocentes de diferentes nacionalidades. El 90% de estas
víctimas eran judíos. Nuestros recursos
lingüísticos no alcanzan a describir todas las crueldades
a las que fueron sometidos tantos inocentes, hombres, mujeres y
niños en este lugar del horror. No sólo fueron
asesinados brutalmente, sino que miles de ellos murieron de hambre,
muchos fueron obligados a trabajos forzados bajo condiciones
infrahumanas hasta morir de agotamiento.
Estos cuatro años de Auschwitz significan la puesta en práctica de una ideología inhumana que perseguía la aniquilación de personas seleccionadas por razones raciales aplicando métodos industriales.
Lo que hoy en día queda del Campo y sus instalaciones sólo logra transmitirnos ínfimamente el sufrimiento de cientos de miles de personas. Hoy en día nadie que jamás haya estado en un Campo de Concentración podría creer y menos aún comprender las crueldades cometidas por los nazis en Auschwitz y en muchos otros lugares semejantes - en cuanto a sus dimensiones y su brutalidad son inimaginables - "¡pero ciertas!"