PREÁMBULO DE SIMON WIESENTHAL


PREÁMBULO DE SIMON WIESENTHAL

 

AUSCHWITZ es la personificación del crimen más atroz en la historia de la Humanidad, un crimen completamente documentado. Auschwitz representa el lugar en donde se llevó a cabo un genocidio planificado y organizado hasta los más mínimos detalles. Las víctimas no fueron enterradas, sino calcinadas. Sus cenizas fueron esparcidas sobre los campos colindantes.


En Auschwitz murieron al menos un millón y medio de víctimas inocentes de diferentes nacionalidades. El 90% de estas víctimas eran judíos. Nuestros recursos lingüísticos no alcanzan a describir todas las crueldades a las que fueron sometidos tantos inocentes, hombres, mujeres y niños en este lugar del horror. No sólo fueron asesinados brutalmente, sino que miles de ellos murieron de hambre, muchos fueron obligados a trabajos forzados bajo condiciones infrahumanas hasta morir de agotamiento.

Estos cuatro años de Auschwitz significan la puesta en práctica de una ideología inhumana que perseguía la aniquilación de personas seleccionadas por razones raciales aplicando métodos industriales.

Lo que hoy en día queda del Campo y sus instalaciones sólo logra transmitirnos ínfimamente el sufrimiento de cientos de miles de personas. Hoy en día nadie que jamás haya estado en un Campo de Concentración podría creer y menos aún comprender las crueldades cometidas por los nazis en Auschwitz y en muchos otros lugares semejantes - en cuanto a sus dimensiones y su brutalidad son inimaginables - "¡pero ciertas!"