El 16 de diciembre de 1942, Himmler dio la orden de internar a todos los gitanos, dado que debían ser exterminados al igual que los judíos. El 26 de febrero de 1943 llegó a Auschwitz, organizado por el RSHA, el primer transporte de gitanos, al que siguieron más transportes. Los gitanos no eran sometidos a ninguna selección a su llegada. El campo de los gitanos era un campo de familias, es decir las familias al completo eran enviadas a esa sección del campo. Se trataba de gitanos de toda Centroeuropa; en poco tiempo habían sido deportados a millares.
Algunos de los transportes, sin embargo, eran enviados a su llegada directamente a las cámaras de gas. En su mayoría se trataba de transportes procedentes del este, con síntomas de una presunta epidemia, por lo que eran enviados directamente a las cámaras de gas.
Las SS prometían a los gitanos que sólo iban a permanecer transitoriamente en el campo, para después establecerse en un nuevo territorio en el este. Debido a las condiciones de vida catastróficas en el campo y al mal trato por parte de los presos alemanes, la mayoría de ellos morían en el campo. Cuando en el campo de los gitanos se declararon enfermedades contagiosas, especialmente el tifus exantemático, los presos de dos bloques fueron gaseados "para evitar la propagación de la epidemia". En la primavera de 1944 las SS empezaron a desmantelar el campo de los gitanos. Los hombres y mujeres capacitados para trabajar fueron enviados a Alemania. Todos los demás (alrededor de 3000 personas) fueron gaseados la noche del 6 de agosto de 1944.