AUSCHWITZ Y LA SOLUCIÓN FINAL DEL PROBLEMA JUDÍO
 

Basándose en su doctrina de las razas, el nacionalsocialismo consideraba a los judíos el enemigo principal del pueblo alemán. Las "Leyes de Nuremberg" aprobadas en 1935 negaban la ciudadanía del Reich a los judíos, y con la ley para la protección de la sangre, prohibían todo matrimonio mixto entre judíos y alemanes. La persecución de los judíos se limitó durante mucho tiempo a su expulsión y su detención. En la noche de los cristales rotos, el 9 de noviembre de 1938, 30.000 judíos fueron deportados a los campos de concentración. Con la política del terror se pretendía acelerar el proceso de emigración de los judíos.

En el apogeo de sus éxitos militares los nacionalsocialistas comenzaron, dentro de sus fronteras, una guerra de exterminio contra los enemigos raciales. El exterminio directo en masa, el genocidio, se convirtió en la persecución por antonomasia. En el verano de 1941 Heinrich Himmler dio la orden al comandante de Auschwitz, Rudolf Höss, de entregar los planes para el exterminio en masa de los judíos y de ampliar el campo de concentración de Auschwitz para la solución final del problema judío. En el mes de septiembre de 1941 se llevaron a cabo los primeros intentos de exterminio en masa por medio del gas Zyklon B.

El comandante del RSHA (Reichssicherheitshauptamt, es decir Servicios Centrales de la Seguridad del Reich) de las SS, Reinhard Heydrich después de recibir una orden de Hermann Göring, empezó a preparar la solución final del problema judío. Conforme a ese plan se comenzó con la detención y la deportación de 11 millones de judíos de toda Europa con el fin de trasladarlos a los campos de exterminio. En la Conferencia de Wannsee, el 20 de enero de 1942, se estableció la coordenación de las diversas autoridades para el exterminio en masa de los judíos. Se preveía literalmente registrar a fondo toda Europa, partiendo desde el oeste hacia el este y desde el norte hacia el sur, para deportar a todas las personas de descendencia judía a los campos de exterminio. A partir de principios del año 1942 los judíos fueron transportados a los campos de exterminio de Kulm, Majdanek, Belzec, Sobibor, Treblinka, Auschwitz-Birkenau, etc.

En Auschwitz-Birkenau, las SS empezaron en enero de 1942 a gasear a los judíos en una granja reformada. A partir del 26 de marzo de 1942 los transportes de judíos, organizados por Adolf Eichmann, llegaban a Auschwitz, de manera que fue necesario reformar una segunda granja para los mismos fines. En julio de 1942 Heinrich Himmler ordenó la ampliación del campo de Birkenau para poder internar a 200.000 presos, así como la construcción de cuatro crematorios con cámaras de gas.

Conforme a los planes de la empresa Hoch-und Tiefbau AG Kattowitz, los cuatro crematorios con cámaras de gas fueron puestos en funcionamiento entre el 22 de marzo y el 25 de junio de 1943; los hornos crematorios y las instalaciones de gaseamiento habían sido fabricados por la empresa J. A. Topf & Söhne de Erfurt. En el mes de octubre de 1942 Heinrich Himmler ya había determinado que todos los judíos debían ser trasladados a Auschwitz o Majdanek. Las ejecuciones más masivas tuvieron lugar entre el 8 de mayo y el 29 de julio de 1944. Rudolf Höss, por orden de Heinrich Himmler, debía gasear a más de 400.000 judíos húngaros en Auschwitz. En determinados días, según ciertas fuentes, fueron asesinadas cerca de 24.000 personas, muchas de las cuales, debida a la escasa capacidad de los crematorios, fueron quemadas en hogueras al aire libre.